AMOR ATEMPORAL
Hay algo que me ha costado muchos años entender:
haber tenido relaciones no significa necesariamente haber amado
Durante mi vida he tenido relaciones, vínculos, encuentros casuales, historias que duraron poco y otras que ocuparon años enteros. He querido personas. He sentido química. He tenido cariño, deseo, costumbre y apego
Incluso llegué a casarme
Pero solo unas pocas veces apareció algo diferente
Algo que no sé explicar del todo
Una sensación que no nace de preguntarme si esa persona “me conviene”, ni de calcular cuánto tiempo llevamos hablando, ni de revisar una lista mental de cualidades
Simplemente ocurre
Aparece una mujer y algo dentro de mí despierta
Y cuando despierta, quiere proteger
Quiere cuidar
Quiere contemplar
Quiere escribir
Quiere descubrir cuál es su canción favorita, qué cosas le dan miedo, qué color elegiría para una pared, qué tontería la hace reír cuando está cansada
Quiere caminar con ella
Ir al cine
Prepararle algo
Escribirle una carta que probablemente parecería ridícula a buena parte del mundo
Quiere conocer incluso las pequeñas cosas que para los demás quizá no significan nada
Y de repente una mujer deja de ser simplemente una mujer que me atrae
Se convierte, simbólicamente, en algo parecido a un templo sagrado
No porque sea perfecta
No porque deje de ser humana
Sino porque algo dentro de mí empieza a contemplar su existencia de una manera diferente, se convierte en ARTE
Durante mucho tiempo pensé que aquello era simplemente enamorarse
Ahora creo que para mí significa algo más
Y a las mujeres que han conseguido despertar esa parte de mí he decidido llamarlas, dentro de este Refugio:
VENUS
No sé cómo ocurre
Tampoco sé por qué ocurre con unas personas y no con otras
Solo sé que cuando aparece una Venus, mi manera de sentir cambia
No necesito meses para convencerme de que algo está sucediendo
No aparece primero una estrategia
No aparece una negociación
No pienso:
“Voy a demostrarle un 30 % de interés para comprobar cuánto demuestra ella”
No calculo cuánto tardó en responder para decidir cuánto debo tardar yo
No quiero cambiar una fotografía para provocar una reacción
No quiero desaparecer dos días para aumentar mi supuesto valor
No quiero generar celos
No quiero introducir pequeñas heridas para mantener su atención
Cuando aparece ese sentimiento, sale a flote una parte de mí mucho más antigua que todas esas estrategias
Una parte pura
Y quizá ahí empieza también mi problema
EL AMOR CON CONSERVANTES
Tengo la sensación de que vivimos dentro de una especie de Matrix emocional
La Matrix es simplemente la cultura que respiramos
Nos acostumbramos tanto a ella que dejamos de verla
Y el amor que muchas veces consumimos se parece al jugo de fresa artificial que encontramos en un supermercado
La botella tiene una fotografía preciosa
Dice:
Sabor a fresa
Quizá incluso anuncia vitaminas
Es dulce
Es fácil
Dura mucho tiempo en una estantería
Pero tiene saborizantes, conservantes, colorantes y cantidades absurdas de cosas necesarias para que algo que se parece a una fresa pueda existir durante meses dentro de una botella
Y un día pruebas una fresa directamente del cultivo
La arrancas
La limpias
La muerdes
Y recuerdas que aquello que llevabas años tomando solamente estaba imitando el sabor de algo real
A veces siento exactamente eso con el amor contemporáneo
No digo que todo sea falso
No digo que las relaciones modernas estén condenadas
Digo que estoy cansado del amor con conservantes
Del interés dosificado
De la indiferencia estratégica
De las recompensas variables
De hacer sentir inseguridad para mantener la atención
De fingir que alguien nos importa menos de lo que realmente nos importa
De actuar como si mostrar demasiado fuera automáticamente perder valor
Por eso, cuando aparece una VENUS, siento algo parecido a querer abandonar el supermercado y viajar directamente al cultivo
Quiero conocer la fruta
Quiero saber de dónde viene
Quiero probarla sin saborizantes
Quiero descubrir qué existe allí cuando dejamos de fabricar artificialmente la experiencia
Tal vez eso sea mi amor atemporal
¿CUÁNDO SENTIR SE CONVIRTIÓ EN PERDER?
Hay algo que todavía no comprendo
¿En qué momento ser sincero comenzó a interpretarse como debilidad?
¿En qué momento decir: “Me importas” se volvió más peligroso que fingir: “Me da igual”?
¿Cuándo escribir una carta se convirtió en algo vergonzoso?
¿Cuándo interesarse profundamente pasó a llamarse intensidad?
¿Cuándo alguien tranquilo, afectuoso, dispuesto a cuidar y a hablar con honestidad comenzó a parecer menos atractivo que alguien capaz de mantenernos permanentemente en duda?
Existe una forma de relacionarnos que parece una partida
Uno muestra – El otro oculta
Uno se acerca – El otro retrocede
Uno desaparece – El otro empieza a preguntarse qué hizo mal
Después regresan pequeñas dosis de atención
Y volvemos a empezar
Hay toda una industria alrededor de esto:
Técnicas
Métodos
Estrategias
Cómo aumentar interés
Cómo generar escasez
Cómo utilizar incertidumbre
Cómo conseguir que alguien piense más en nosotros
Y probablemente muchas funcionan
Precisamente eso me preocupa
Porque si convertir el amor en una máquina de incertidumbre funciona, entonces tenemos que preguntarnos:
¿qué estamos construyendo exactamente?
Parece que necesitamos conservar siempre una ventaja emocional
No demostrar demasiado
No quedar expuestos
No ser quien quiere más
Porque quien quiere más aparentemente pierde
¿Pero qué se gana?
¿Dónde se redimen los puntos de esa victoria?
¿Existe algún lugar donde podamos cambiar todas esas partidas ganadas por una vida significativa?
El ego recibe su pequeña recompensa
Durante un instante podemos pensar:
“Yo tengo el control”
Pero el amor construido alrededor del control termina necesitando siempre alguien arriba y alguien abajo
Y tarde o temprano las posiciones cambian…
LA CONTRADICCIÓN QUE TODAVÍA ME DUELE
Muchas veces he escuchado a personas decir:
“Quiero alguien romántico”
“Quiero alguien cariñoso”
“Quiero alguien que escriba”
“Quiero alguien que realmente demuestre interés”
Y después he visto algo que todavía me desconcierta
Cuando aparece alguien dispuesto a hacer precisamente eso, esa tranquilidad no produce deseo
Produce miedo
O aburrimiento
O rechazo
Mientras que la incertidumbre, la distancia y el caos generan una atracción enorme
No digo que esto sea una regla
Tampoco pretendo saber qué ocurre en el corazón de todos
Sería absurdo
Solo digo que he vivido suficientes contradicciones de ese tipo para preguntarme por qué las personas desean conscientemente una cosa mientras emocionalmente persiguen otra…
Quizá todos tengamos heridas
Quizá confundimos intensidad con incertidumbre
Quizá un sistema nervioso acostumbrado al caos interpreta la tranquilidad como ausencia de emoción
No lo sé
Pero sí sé algo: no quiero construir deliberadamente caos para conseguir que alguien me quiera
Si para despertar deseo tengo que herir
Si para mantener interés tengo que desaparecer
Si para aumentar mi valor tengo que fingir indiferencia
Entonces hay una parte del juego que ya no quiero jugar
LA DESCOINCIDENCIA
Existe otra palabra que he necesitado inventar para explicar mi frustración:
DESCOINCIDENCIA
Para mí, la descoincidencia ocurre cuando dos personas pueden encontrarse, gustarse, incluso quererse… pero aquello que despierta dentro de una no aparece al mismo tiempo dentro de la otra
Y esa experiencia puede ser devastadora
Porque he tenido relaciones que funcionaban
He tenido vínculos relativamente tranquilos
He compartido cosas hermosas
Pero una madrugada, hace algunos años (dentro de una historia que algún día contaré aquí), descubrí algo que me golpeó con una fuerza brutal: quizá nunca había amado realmente a algunas de las personas que estaba convencido de haber amado.
Había amado la relación
Había amado tener pareja
Había amado la compañía
Había amado los planes
Había amado la estructura que construíamos
Había amado lo que significaba tener a alguien
Pero cuando tuve el valor de observarme de verdad apareció una pregunta terrible: ¿amaba a esa persona por quien era o amaba todo aquello que representaba tenerla en mi vida?
Incluso había estado casado y no sabia que a mi ex esposa no la amaba
Aceptar estos hechos fue doloroso
Porque significaba reconocer que podemos construir una vida entera alrededor de alguien y aun así no haber experimentado aquello que, años después, otra persona consigue despertar en nosotros casi sin proponérselo
Fue una Venus quien me permitió comprender la diferencia
Y entonces pude mirar hacia atrás y reconocer cuáles habían sido las pocas ocasiones en las que esa forma particular de amor sí había aparecido
Paradójicamente, fueron también las historias que nunca comenzaron y las que más me rompieron…
EL EXTRAÑO DESTINO DE MI AMOR
Esta es una de mis contradicciones más dolorosas
Cuando construyo una relación sin ese amor que llamo atemporal, algunas veces las cosas funcionan
Existe estabilidad
Existe compañía
Existe estructura
Puedo seguir adelante
Pero tarde o temprano aparece un vacío
En cambio, cuando aparece una VENUS y despierta esa parte profunda de mí, siempre he terminado con el corazón roto
Es absurdo
Las relaciones donde mi corazón permanece relativamente en modo zombie sobreviven
Las relaciones donde mi corazón realmente despierta parecen incendiarlo
Por eso durante mucho tiempo me pregunté si mi forma de amar era un defecto
Tal vez todavía me lo pregunto
Puedo equivocarme
Puedo dar todo
¿Dar amor de la forma mas pura debería asustar?
Y por eso es que muchas veces lleno de ira y con miedo empieza a despertar odio hacia el amor y los sentimientos puros
Trato de anularlos de encadenar el corazón de censurarlo incluso en momentos quisiera dejar de sentir algo tan puro
He maldecido muchas noches en lagrimas sentimientos puros que son contradictorios porque dicen que es lo que más se anhela y al entregarlos parecen ser lo peor
Eso es la descoincidencia que maldigo y que me ha atormentado hasta estos días…
LO SIMPLE
Después de tantas vueltas, creo que lo que realmente anhelo con VENUS es sorprendentemente sencillo…
Quiero volver a lo simple:
Caminar
Ir al cine
Preguntar cuál es su color favorito
Escuchar una canción juntos y sentir cómo algo ocurre sin tener que explicarlo
Rozar su mano sin convertirlo todo inmediatamente en una batalla psicológica
Dejar una nota con la intención de robarle una sonrisa
Escribir una carta dejando el corazón en cada letra y en cada trazo con mis manos
Decir:
“Me gustas”
sin tener que pasar tres días analizando si hacerlo destruirá una supuesta ventaja
Conocerla
No conquistarla ni seducirla
Conocerla…
Saber quién es cuando está cansada
Qué cosas la conmueven
Qué heridas protege
Qué sueños todavía conserva
Qué límites necesita
Qué quiere realmente
Y después encontrar juntos la manera de que nuestros caminos puedan caminar juntos
Ese camino tampoco es fácil
Quizá sea incluso más difícil
Porque una vez abandonamos el juego de egos aparece el trabajo verdadero:
Escucharnos, comprendernos, poner límites, reparar, negociar, aceptar diferencias, reconocer heridas, aprender a pedir perdón, saber cuándo permanecer, y también saber cuándo retirarnos.
Ese sí es un camino difícil que estaría dispuesto a recorrer
No quiero un amor artificial
Quiero un amor auténtico con VENUS
AMOR ATEMPORAL
Por eso he decidido llamar a esta forma de sentir:
AMOR ATEMPORAL
Significa que no depende del tiempo
Significa que no se mide ni cuantifica
Lo llamo atemporal porque su existencia no depende del calendario
Puede tardar años en aparecer
Pero cuando aparece, algo dentro de mí sabe que está ocurriendo
No necesita indiferencia para crecer
No necesita juegos para mantenerse vivo
No necesita heridas fabricadas para parecer intenso
No necesita convertir a dos personas en adversarios
Solo necesita honestidad
Viene con un auténtico deseo de anhelar…
Tal vez una vida
Tal vez una historia con todo lo que conlleva
Tal vez el simplismo de compartir una vida eligiéndola todos los días
Aquello que sentí seguirá habiendo sido real
Aunque esto sea juzgado como “capricho” o “inmadurez”
O como me dijo un día en medio de una crisis emocional una “Psicóloga muy profesional” (muy cuestionable) al confesarle que el rechazo me generaba muchísima vergüenza y era insoportable, ella me dijo que sentir así era “inmaduro” que debía portarme como “un adulto” eso me terminó de destruir en ese momento de vulnerabilidad como no te imaginas… y después lo paradójico es que se preguntan porque existe gente en el mundo que vive herida, sufriendo y que lastima a otras personas cuando a veces los “profesionales” terminan destruyendo aun más a las personas, haciéndoles sentir que son inferiores solo por no encajar en el molde del supuesto “amor civilizado actual”…
SI TÚ TAMBIÉN AMAS ASÍ
Si llegaste hasta aquí y todo esto te parece exagerado, cursi, absurdo o ingenuo, probablemente este rincón no fue construido para ti
Y está bien
No intento convencer a nadie de nada
Pero si mientras leías sentiste ese extraño reconocimiento…
Si alguna vez despertó en ti un amor que después no supiste dónde poner…
Si alguna vez te sentiste avergonzado por escribir demasiado…
Por sentir demasiado…
Por preocuparte demasiado…
Por querer algo que parecía pertenecer a otra época…
Si estás cansado de calcular cada gesto para no parecer vulnerable…
Si no quieres seguir convirtiendo el amor en una competencia donde quien demuestra menos aparentemente gana…
Entonces quiero decirte algo:
No estás solo
Al menos existe otra persona aquí que siente de esa manera
Alguien que todavía escribe cartas a mano
Que todavía quiere conocer el color favorito de alguien
Que todavía cree que una canción puede convertirse en un lugar
Que todavía quiere caminar al lado de una persona cuando ambos sean viejos
Que anhela saber que ir de la mano con la mujer que ama en la calle o en cualquier lugar es válido
Que todavía tiene miedo
Que todavía se equivoca
Que todavía termina con el corazón roto
Que esta vez está en una guerra consigo mismo por no convertir este dolor en la razón para dejar de sentir
Por eso existe La Orden del Corazón
No para prometerte que encontrarás un amor así
No para decirte que todo aquello que sientes será correspondido
Existe para algo más…
Para que quienes todavía creemos en cierta profundidad podamos encontrarnos
Para hablar
Para escribir
Para cuestionarnos
Para poder amar sin convertirnos en piedra
Porque quizá el problema nunca fue que este amor perteneciera al pasado
Quizá simplemente pertenece a personas que todavía no han renunciado a sentirlo
Y mientras quede una de ellas,
El amor atemporal todavía tendrá la esperanza de tener un lugar donde existir…
Gracias por leerme… El CUERVO DE CORAZONES…
